La enfermedad de la intolerancia al sonido llamada comúnmente misofonia, es una afectación que causa que el que la padece no tenga tolerancia (o la tenga disminuida) a los sonidos cotidianos producidos por el cuerpo o movimento de algún objeto por parte de otras personas, animales o simples sonidos producidos por la naturaleza.
se la ha reconocido como enfermedad y se manifiesta al final de la infancia o principio de la adolescencia.
Existen dos tipos la misofonía a sonidos altos y la misofonía a sonidos bajos (también conocido como síndrome de sensibilidad selectiva al sonido).
La misofonía se diferencia de la hiperacusia en que esta última no es específica a cierto tipo o grupo de sonidos. Muchos de los sonidos que se engloban como comunes en la misofonía están por debajo del sonido de una conversación normal situándose entre los 40 y 50 decibelios. La aversión a estos sonidos suelen ser más intensa si estos son producidos por personas cercanas o familiares, en comparación con desconocidos.
¿Qué causa la misofonia?
Se especula que la anormalidad fisiológica que lo causa se sitúe en estructuras altas del sistema nervioso central. Se cree que se debe a una respuesta intensa y desproporcionada del sistema nervioso autónomo junto con el sistema límbico ante ciertos sonidos “normales” para el resto, además se da conjuntamente con una hiperactivación anormal del sistema auditivo.
No es una fobia ya que su origen NO es psicológico, sino neurológico aunque algunos postulan que su origen puede estar asociado a experiencias negativas.
¿Qué ocurre con estas personas?
Estas personas suelen ser tratadas de histéricas, irritables, exageradas y malhumoradas. En casos extremos estos ruidos son tan insoportables que la persona evita activamente cualquier cosa que pueda llevarla a ese sonido incluso aislándose de los demás. En casos menos graves el sujeto camufla los ruidos con música o otro sonido que lo enmascara, a veces incluso modificando lo que oye con su propio sonido.
En algunos casos, con el tiempo, esta situación hace que el problema de la persona se convierta en una obsesión llegando a anticipar y evitar todas aquellas situaciones relacionadas con los sonidos listados.
no existe tratamiento específicos ni efectivos para la misofonia.
Al ser un fenómeno tan extraño, simplemente hablar del tema suele ayudar mucho a estas personas.
Tratamientos recomendados y que pueden ayudar en un correcto diagnóstico son:
La terapia cognitivo-conductual o la terapia de reentrenamiento del tinnitus.

Los Tardígrados los super animales que pueden vivir en el espacio exterior por Pablo Atayro se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.
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